En el aprendizaje conductista donde sus leyes condicionan la actitud del alumno y se presume de un aprendizaje memorístico no aplica el enfoque de competencias.
En la Teoría del procesamiento de la información donde la actividad mental realiza un reconocimiento y codificación de conceptos, el alumno no analiza o clasifica la información y la aplicará cuando sea necesario porque se encuentra almacenada en su memoria a largo plazo y no aplica el enfoque por competencias.
El aprendizaje por descubrimiento donde se atribuye una gran importancia de la actividad de los estudiantes sobre su realidad ya que el aprendizaje es un proceso constante y a veces se realiza inconscientemente. En la vida hemos aprendido muchas cosas a través de los conocimientos previos y sobretodo nuestros sentidos como: aprendido a trabajar, a leer, a escribir, a jugar en equipo, a pelear, a calcular distancias, resolver problemas, brincar obstáculos etc. Ejercitando nuestras habilidades y competencias.
En el aprendizaje significativo nos habla de que no debe ser memorístico y juegan un papel muy importante los conocimientos previos. Así como el alimento no se aprovecha si no llegamos a asimilarlo, es decir, a hacerlo nuestro tampoco las situaciones o experiencias vividas no servirán de nada si no las incorporamos a nuestra vida. El verdadero conocimiento significativo es aquel obtenido a través del desarrollo de competencias donde el alumno está motivado para pensar, analizar, decidir entre un proceso y otro porque muestra interés y cree en él para poder hacerlo.
La psicología cognitivista postula que el aprendizaje es un proceso activo y la combinación fisiológica y emocional del alumno es vital para que se dé el aprendizaje donde no es importante tener experiencia si no vivirlas para asimilarlas e incorporarlas a la vida. Es así como afirmamos que aprender es cambiar, donde nos obliga a reflexionar, planear, evaluar, construir nuevas habilidades y actitudes, desarrollando nuevas competencias.
El constructivismo sostiene la actividad física y mental desarrollada por las personas, es lo que justamente permite desarrollarse progresivamente, sentir y conocerse a sí mismo y a la realidad externa en un medio que envuelve a la persona. Es así que el verdadero aprendizaje se da a lo largo del desarrollo de varias competencias como:
a) El alumno comprenda su vida como un camino.
b) Capacitarlo para ver en profundidad a las personas, los hechos, los acontecimientos de cada día.
c) Permitirle distinguir entre un hecho y una opinión, la evidencia y la propaganda, lo lógico y lo absurdo.
d) Hacerlo más apto para dialogar y compartir ideas con otros, hablando y escuchando, planteando preguntas penetrantes o resolviendo problemas profundos.
e) Que contribuya a dar sentido y significado a los hechos cotidianos de la vida, al trabajo, al dolor, a la lucha, al esfuerzo, al amor, a la alegría, a la enfermedad o a la muerte.
f) Apoye a crear solidaridad entre las personas.
En conclusión no siempre ni en todas partes, el conocimiento más valioso es el más útil, aunque los conocimientos útiles y prácticos pueden ser también valiosos.
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje no es trivial y el hecho de que se incluya en una hojas como medio de medición del conocimiento de cualquier asignatura, no puede darle todo el peso a este acto, pues existen factores externos como internos del alumno que a lo largo de su aprendizaje han influido significativamente.
El alumno no debe prepararse para ir aprobando exámenes si no para vivir una vida más plena, más productiva, más útil a nuestra sociedad.
Y no será así, si no está bien preparado, bien capacitado, con hábitos arraigados de estudio, de pensamiento lógico, con habilidades suficientemente dominadas de análisis, de síntesis, de juicio crítico, entre otras.
Un examen va a valorar solo un pequeño aspecto del alumno dejando de lado muchos más como: su identidad personal y su mismo proceso de transformación al apropiarse de su realidad e ir construyendo su conocimiento.